La tarde de este martes 10 de marzo se convirtió en un escenario de terror para decenas de personas que se encontraban en las inmediaciones del Hospital Santa Teresita. Cerca de las 13:00, a plena luz del día y frente a familias, niños y adultos mayores, se registró un ataque sicarial que quebrantó la seguridad de la principal casa de salud del cantón.
Dos hombres que se desplazaban en una motocicleta fueron interceptados por sujetos armados justo en el ingreso al hospital. En un intento desesperado por evadir las balas, el conductor de la moto atacada realizó una maniobra evasiva que provocó un choque violento contra otro motociclista que circulaba por la zona.
Víctimas colaterales y caos
El impacto no solo afectó a los objetivos del ataque, sino que dejó a un ciudadano ajeno al hecho con heridas y hematomas producto de la colisión. Mientras los sicarios disparaban, los transeúntes y personas que esperaban para visitar a sus familiares tuvieron que buscar refugio inmediato, transformando un punto de atención médica en una zona de guerra en cuestión de segundos.
Este suceso ha generado una profunda indignación en la comunidad santarroseña. El hecho de que los atacantes no hayan tenido reparos en disparar en un entorno hospitalario y altamente concurrido evidencia la crisis de seguridad que atraviesa la provincia. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el estado de salud de las víctimas directas ni se han reportado detenciones vinculadas a este atentado.











