En una operación estratégica orientada a debilitar las finanzas del crimen organizado, el Ejército Ecuatoriano allanó una vivienda en el sector Patria Nueva. El inmueble, según denuncias ciudadanas, funcionaba como centro de operaciones para una banda dedicada a la extorsión y el amedrentamiento de comerciantes y residentes de la zona.
Infraestructura para el dinero ilícito
Lo que más sorprendió a las fuerzas del orden fue la logística instalada en la vivienda. Los militares decomisaron ocho cajas fuertes, presuntamente utilizadas para resguardar las altas sumas de dinero obtenidas mediante el cobro de «vacunas».
Además, se incautaron dos cuadernos que contenían libros contables detallados con información sobre los cobros realizados, préstamos y listas de víctimas, lo que servirá como evidencia clave para los procesos judiciales contra esta organización.
Evidencias incautadas:
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Logística financiera: 8 cajas fuertes, una laptop y 2 cuadernos con registros de extorsiones.
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Tecnología: 5 dispositivos móviles que serán periciados.
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Armamento de intimidación: 5 réplicas de plástico (prototipos) de fusiles, un rifle de francotirador y un revólver, utilizados presuntamente para amedrentar a las víctimas.
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Material pirotécnico: Más de 120 artículos explosivos (vengalas, voladores y «rompepuertas») usados comúnmente para realizar atentados contra locales que se niegan a pagar.
Respuesta a la denuncia ciudadana
El operativo es el resultado de la colaboración entre la población y las fuerzas militares bajo el marco del combate a la delincuencia organizada. Según las autoridades, el uso de armas tipo prototipo y material pirotécnico es una táctica recurrente para generar terror sin necesidad de portar armamento real de alto calibre, facilitando el movimiento de los extorsionadores.
Los indicios fueron trasladados bajo cadena de custodia para las investigaciones pertinentes, mientras se busca determinar el paradero de los cabecillas de esta estructura delictiva.











