En una incursión táctica que pone de manifiesto la intensidad del conflicto interno en la provincia de Esmeraldas, el Bloque de Seguridad conformado por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional logró la captura de Carlos J., alias “Ciro”. El detenido es señalado por la inteligencia militar como un mando medio con funciones críticas dentro de la estructura del Grupo Armado Organizado (GAO) «Los Choneros».
La operación se ejecutó en la parroquia Viche, perteneciente al cantón Quinindé, una zona que se ha vuelto estratégica para las organizaciones criminales debido a su conectividad fluvial y terrestre. Las unidades de élite del Ejército Ecuatoriano irrumpieron en el sector tras semanas de seguimiento y análisis de fuentes humanas.
Sin embargo, el factor sorpresa fue respondido con violencia. Al detectar la presencia de los uniformados, el anillo de seguridad de alias “Ciro” inició un ataque con armas de fuego con el objetivo de cubrir la retirada del cabecilla. El enfrentamiento se prolongó por varios minutos, generando zozobra entre los habitantes de la zona. Como resultado del intercambio de disparos, dos efectivos militares resultaron heridos. Ambos fueron evacuados de inmediato a una casa de salud; los reportes médicos más recientes indican que se encuentran estables y bajo observación.
El perfil de alias “Ciro” y el arsenal incautado
Para las autoridades, Carlos J. no era un integrante raso. Su rol como «objetivo de mediano valor» se centraba en la gestión logística, que incluye el acopio de armas, la coordinación de rutas para actividades ilícitas y el control territorial mediante la intimidación en Quinindé.
Tras neutralizar la resistencia y asegurar el perímetro, el personal militar procedió a inspeccionar el inmueble, donde se halló un importante arsenal:
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Armamento corto: Varias pistolas automáticas y alimentadoras cargadas.
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Municiones de guerra: Un total de 129 proyectiles de diversos calibres, listos para ser utilizados.
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Inteligencia tecnológica: Cinco dispositivos móviles que han sido ingresados en cadena de custodia. Se espera que el peritaje de estos equipos revele contactos, ubicaciones de otros refugios y planes operativos de la organización.
Implicaciones en la seguridad regional
La captura de alias “Ciro” representa un debilitamiento táctico para «Los Choneros» en el corredor de Esmeraldas. Esta provincia se encuentra bajo una vigilancia especial debido a la guerra fratricida que mantienen las bandas por el control de los puertos y las rutas de salida de alcaloides.











