En un contraste doloroso con la reciente conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la ciudad de Guayaquil fue sacudida por un hallazgo dantesco. La noche del lunes 9 de marzo, transeúntes de la avenida 24 de Julio, cerca del colegio José María Egas, alertaron sobre la presencia de restos humanos abandonados en la vía pública.
Personal de Criminalística que acudió al sector de Los Esteros confirmó que se trataba de una mujer víctima de un ataque de extrema crueldad. El cuerpo presentaba múltiples heridas de arma blanca y se encontraba incompleto: las autoridades localizaron tres piezas anatómicas dispersas, incluyendo la extremidad inferior izquierda y el cuero cabelludo de la víctima.
Hasta el momento, la fallecida permanece como N.N., ya que no se encontraron documentos en la escena ni familiares que la reclamaran en las primeras horas. Los agentes especializados trabajan en el levantamiento de huellas y la revisión de cámaras de seguridad de los locales cercanos para intentar identificar el vehículo desde el cual habrían sido arrojados los restos.
Este suceso ha generado una profunda indignación y miedo entre los moradores del sur de Guayaquil. El hecho de que ocurriera apenas 24 horas después de las jornadas de reivindicación por los derechos y la vida de las mujeres subraya la grave crisis de seguridad y violencia de género que atraviesa la región.
Las autoridades mantienen el caso bajo reserva mientras continúan las pericias para determinar el móvil de este crimen que ha dejado a la comunidad en estado de shock.











