Siete días después de que un violento asalto terminara con la vida de un guardia de seguridad en una concurrida cafetería del norte de Quito, la Policía Nacional logró la captura del principal sospechoso. El operativo, ejecutado este martes 13 de enero de 2026, pone fin a una semana de intensas labores de inteligencia y rastreo para localizar al presunto responsable de un hecho que conmocionó a los residentes de la capital.
La noticia de la detención fue ratificada por el Ministro del Interior, John Reimberg, quien a través de sus canales oficiales destacó la eficiencia de las unidades investigativas. “Cero impunidad. Seguimos trabajando”, manifestó el titular de la cartera de Estado, enfatizando el compromiso del Gobierno por resolver crímenes de alto impacto social que afectan la paz urbana.
El aprehendido, un ciudadano de nacionalidad venezolana, ya contaba con un historial delictivo en el sistema judicial por el delito de robo. Las autoridades lo vinculan directamente como el autor material de los disparos que segaron la vida del custodio el pasado 7 de enero, durante un intento de atraco que quedó registrado, en parte, por el sistema de videovigilancia del sector.
Operación coordinada y evidencias
La detención no fue fortuita. Fue el resultado de un trabajo articulado entre la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (DINASED) y equipos de inteligencia, quienes utilizaron técnicas de seguimiento y análisis de datos para dar con el paradero del sospechoso en un punto estratégico de la ciudad.
Tras su captura, el sujeto fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad para ser puesto a órdenes de la Fiscalía General del Estado. Se espera que en las próximas horas se realice la audiencia de formulación de cargos por homicidio, además de otros delitos conexos que podrían derivarse de la investigación.
El asesinato del guardia de seguridad, quien se encontraba cumpliendo con su deber al momento del ataque, reavivó un sensible debate sobre la vulnerabilidad de los locales comerciales y la seguridad privada en las zonas urbanas de Quito. Gremios de seguridad y ciudadanos han expresado su preocupación por el nivel de violencia utilizado en delitos de oportunidad, exigiendo mayores controles migratorios y una vigilancia policial más agresiva en los corredores comerciales del norte.











