Un hombre de 51 años fue arrestado en Nueva York acusado de apuñalar a tres personas en distintos puntos de la metrópoli. El hecho causó conmoción en la ciudad y generó un repudio por el crimen.
El sospechoso fue identificado como Ramón R. y residía en un albergue de la ciudad. De acuerdo con el jefe de detectives de la ciudad, Joseph Kenny, contaba con ocho detenciones, siendo la última en octubre pasado.
Por su parte, el alcalde Eric Adams subrayó a los medios que la Policía cree que el sospechoso también tiene problemas mentales. “Estos ataques son un claro ejemplo de un sistema de justicia criminal y de salud mental que sigue fallando a los neoyorquinos”, agregó.
La serie de ataques comenzó a las 8:22 (hora local) en la calle 19 (en la parte oeste), cuando el presunto asesino apuñaló en el abdomen a un hombre hispano de 36 años que estaba trabajando en una obra de construcción y que acabó falleciendo.
Más tarde, sobre las 10:27 (hora local), en la calle 30 (en la parte este, cerca del río) el individuo apuñaló varias veces por todo el cuerpo a un hombre asiático de 68 años que en ese momento estaba pescando y que también acabó muerto.
Por último, a las 10:55 (hora local), entre la calle 42 (al este) y la primera avenida, una mujer de 36 años fue herida. Horas después se conoció su muerte en el centro médico Cornell.
Kenny indicó que, en el momento de su detención, el sospechoso tenía la ropa manchada de sangre, y que la Policía ha encontrado dos grandes cuchillos de cocina también cubiertos de sangre.
Ramón R. confesó a las autoridades que escogió a sus víctimas porque se encontraban “solas” y “distraídas”. Así también, renunció a sus derechos. El hispano será procesado por tres cargos de asesinato en serie en primer grado.
Víctima ecuatoriana
La primera víctima a la que se identificó fue Ángel Lata Landi, un ecuatoriano de 36 años que trabajaba en una construcción cuando fue apuñalado. El medio de comunicación Fox 5 NY entrevistó a la familia, que pedía justicia por él.
A través de un video se escucha a la hermana de Ángel que lo describe como una persona trabajadora, que había sido como un padre para su sobrino, quien perdió a su madre, y lo educó como su propio hijo.
Su sobrino de 16 años también se pronunció sobre el hecho y dijo que esperaba que el autor del asesinato “se pudra en la cárcel y nunca salga”.
Los familiares criticaron que, pese a los antecedentes que presentaba el detenido, se lo dejara libre en varias ocasiones, así como también criticaron la respuesta del alcalde Eric Adams al no tener protección en las calles.











