El asueto por la Batalla del Pichincha dejó una estela de sangre y luto en la provincia de El Oro. Entre el sábado 23 y el lunes 25 de mayo de 2026, las autoridades policiales contabilizaron un total de siete muertes violentas distribuidas en los cantones de Machala, Pasaje, Santa Rosa y Arenillas, sumiendo a la población orense en un escenario de extrema conmoción y zozobra.
El perfil de las víctimas denota la crudeza de esta última ola delictiva: la cifra incluye a dos mujeres, un adolescente de 17 años, un ciudadano acribillado en presencia de su tierno hijo y un tétrico caso de decapitación. Aunque los registros de la Policía Nacional señalan una ligera reducción estadística en comparación con el mismo feriado del año 2025 —período en el cual se reportaron nueve homicidios—, la saña y el impacto social de los ataques de este año han encendido las alarmas de la comunidad.











